Servicios — Consultoría
El diagnóstico tributario preventivo revisa el estado real de tu situación tributaria, contable y patrimonial, y pone sobre la mesa los riesgos y oportunidades que todavía nadie ha nombrado. No reemplaza el trabajo de Auditoría, Impuestos u Outsourcing/BPO — se construye sobre ese mismo conocimiento técnico, pero se activa antes de que exista un problema que resolver, no después.
Trabajamos con empresas que sospechan que algo en su situación tributaria o contable no está del todo ordenado, pero que todavía no tienen una fiscalización ni una urgencia encima — el momento ideal para revisar es antes de que llegue una notificación, no después.
También es la línea indicada para family offices que necesitan visibilidad financiera consolidada sobre el conjunto de su patrimonio, y para directorios que prefieren evaluar sus propios controles internos antes de que un auditor externo se los señale primero. Muchas veces el diagnóstico lo pide directamente el gerente de finanzas o el CFO, no porque algo esté mal, sino porque quiere una validación externa antes de presentarle números al directorio o a un inversionista.
Revisión integral de tu situación tributaria actual, pensada para identificar contingencias antes de que el SII las encuentre primero. No es una auditoría tributaria reactiva: es una revisión que tú pides, en tus tiempos, sin que exista todavía una notificación de por medio. Al final recibes un informe priorizado por nivel de riesgo, no una lista plana de hallazgos sin jerarquía.
Evaluación de cómo está aplicando tu empresa las normas contables vigentes, con foco en identificar brechas antes de que se conviertan en una observación en una Financial Statement Audit o en un ajuste retroactivo costoso.
Revisión de procesos y controles internos pensada específicamente para empresas que crecieron rápido y cuya estructura de control no alcanzó a crecer al mismo ritmo que el negocio.
Consolidación de información financiera y patrimonial en un formato que le da a tu family office visibilidad real sobre el conjunto, no solo sobre cada empresa o inversión por separado. Reunimos en un solo lugar la información que hoy probablemente está repartida entre distintas empresas, asesores y planillas separadas.
Si sabes que una fiscalización del SII es probable —por tu industria, tu tamaño o antecedentes previos— revisamos tu situación antes de que llegue la notificación. Si ya la recibiste, ese trabajo corresponde a defensa ante el SII, dentro de Tax.
Socia Fundadora
El área de Consultoría la lidera Slavna Montecinos, socia con trayectoria en representación de contribuyentes ante la autoridad fiscal, en fiscalización y en defensa tanto administrativa como judicial. Cuando tu caso cruza más de un área de la firma —tributaria, contable o de auditoría—, arma junto al equipo correspondiente la combinación de miradas que necesitas, sin que pierdas un solo punto de contacto a lo largo del proceso.
El alcance queda por escrito antes de empezar —qué se revisa, qué no, y qué vas a recibir al final— para que no haya sorpresas de alcance a mitad de camino. Si prefieres tener esa primera conversación en persona, en Santiago la hacemos con un café de por medio.
Auditoría y Tax & Legal responden a una necesidad ya definida — una auditoría, una declaración, una defensa. Advisory es para cuando todavía no sabes exactamente dónde está el riesgo, y necesitas que alguien lo revise antes de que se convierta en un problema con nombre y apellido.
No. De hecho, el valor más alto está en pedirlo cuando no tienes ninguna urgencia — ahí es cuando realmente puedes actuar sobre lo que se encuentre, en vez de solo reaccionar.
No la reemplaza, la complementa: te da visibilidad consolidada sobre el conjunto de tu patrimonio para apoyar mejores decisiones, no gestiona las inversiones en sí.
Depende del tamaño de tu empresa y de cuántos procesos se revisen. Te damos un alcance y un plazo concreto después de la primera conversación, no una estimación genérica.
Si sientes que algo en tu situación tributaria, contable o de controles internos merece una segunda mirada —aunque no tengas todavía un problema concreto— este es el punto de partida.